Aunque la recomendación popular de consumir ocho vasos de agua al día, equivalente a unos dos litros, es ampliamente promovida como saludable, expertos en salud advierten que no todas las personas deben seguir esta pauta sin considerar sus condiciones médicas individuales. En algunos casos, el exceso de agua puede ser incluso peligroso.

Especialistas señalan que hay grupos específicos de personas para quienes el consumo elevado de agua puede representar un riesgo real para la salud, debido a que sus organismos no pueden manejar adecuadamente el equilibrio de líquidos y electrolitos.