Nerviosa, la estadounidense Heather Clark sostiene un estetoscopio frente a la niña de 4 años Jordan Drake. En 2013 Heather perdió a su hijo de 7 meses Lukas. La madre aún no ha podido superar la terrible pérdida.

Pero la pequeña Jordan se levanta la camisa y le da a Heather un enorme regalo.

Al escuchar el latir del corazón de Jordan, Heather no puede contener las lágrimas:

 

En el pecho de Jordan sigue latiendo el corazón de Lukas Clark. Tras su fallecimiento, Heather donó sus órganos, con los que salvó la vida de 3 niños, entre ellos la de Jordan, que había pasado los primeros años de su vida en un hospital debido a una enfermedad cardíaca congénita.

3 años después de la tragedia, Heather vuelve a escuchar a Lukas a través de Jordan.

Como despedida, Jordan tiene aún otro maravilloso regalo para Heather: un osito de peluche con una grabación del latido del corazón de Lukas.

Así Heather podrá siempre recordar este precioso momento.