Aunque ya hacía tiempo que había demostrado su inmenso talento en prodigios animados de la talla de ‘Conan, el niño del futuro’, ‘Sherlock Holmes’ o la imprescindible ‘Lupin III: El castillo de Cagliostro’, Hayao Miyazaki logró su primera obra maestra rotunda en 1984 con ‘Nausicaä del Valle del Viento’. Una cinta en la que ya aparecían muchos de los elementos que han terminado estructurando una de las trayectorias cinematográficas más inspiradoras, hermosas y fascinantes de la historia del cine.

Efectivamente, aquí ya teníamos ecologismo, fantasía, diversión, poesía, dramatismo, acción espectacular, aventura y, sobre todo, unos personajes y una historia que te atrapaban y enamoraban con la misma contundencia y desde el primer minuto. Una obra total que desprendía la reconocible esencia de los clásicos instantáneos.

Además, por si le faltaba algo, ‘Nausicaä del Valle del Viento’ ha convertido en realidad lo que en el momento de su estreno ya parecía una evidencia: envejecer sin perder ni un ápice de su destreza para deslumbrar y maravillar en cada escena. Por eso, aunque luego vendrían cimas todavía más altas, hablamos de una joya absoluta que brilla con ese encanto especial de los primeros (grandes) pasos. En definitiva, una película imprescindible.