Indígenas mayas marcharon ayer martes por varias calles de la capital de Guatemala para exigir la renuncia de la fiscal general, Consuelo Porras, a quien acusan de una ofensiva judicial que busca impedir que el presidente electo, Bernardo Arévalo, asuma el poder en enero.

«La resistencia en defensa de la democracia continúa de forma indefinida», afirmó a periodistas uno de los principales líderes del movimiento que inició el 2 de octubre en defensa de los resultados electorales, Luis Pacheco.

«Fuera corruptos» y «Estamos defendiendo su voto y la democracia, ni un paso atrás», se leía en pancartas que portaban los manifestantes, quienes ondeaban también banderas guatemaltecas (azul y blanco).

La marcha por el centro histórico de la capital estuvo encabezada por decenas de ancianas ataviadas con trajes multicolores, las llamadas «abuelas de los pueblos», quienes llevaban sus bastones de mando, símbolo de autoridad en sus comunidades autóctonas.