Con su debut anoche con el Escogido, José Ramírez se inscribió al instante en el paquete de peloteros dominicanos en accionar en el béisbol invernal, en disfrute de un status premiun en Grandes Ligas en lo ofensivo y contractual.
Ramírez, quien figuró como tercero al “palo” en el line up de los Leones, era un novato que venía de batear apenas .219 con los entonces Indios de Cleveland, cuando había jugado por última vez en el país con los Toros en el 2015-16.
Justo, tras concluir el mismo y agotar solo 50 turnos con los romanenses comenzó su gran explosión en las Mayores con Cleveland en que bateó para un sólido .312 (565-176) con 46 dobletes, 11 jonrones y 76 empujadas.
Esa producción, más según lo que propiamente expresó, la distancia de viajar desde Baní hasta la Romana, lo hicieron desaparecer de los escenarios dominicanos, hasta su debut anoche con los escarlatas, tras una negociación ocurrida a finales de septiembre por el también grandesligas, Vladimir Guerrero Jr.














