Marco Rubio debutó como secretario de Estados de los Estados Unidos con una gira internacional por cinco países de América Latina, en los que, por orden de Donald Trump, trató temas claves, como migración, comercio y reducción de influenza china en la región.
Paradójicamente, el exsenador de padres cubanos, con un español fluido, les dejó claro a los presidentes de Panamá, El Salvador, Costa Rica y Guatemala que su país desea frenar el éxodo de personas hacia su país.
En campaña, Donald Trump criticó la gestión de Joe Biden por su permisividad con los inmigrantes. Por eso, una de las primeras medidas del magnate fue realizar deportaciones masivas de indocumentados, medida que también afecta a República Dominicana, aunque no es un país puntero en la lista de inmigrantes en esa nación.














