La Dirección General de Migración (DGM) afirma que por cada haitiano repatriado esa institución gasta RD$1,890, a los cuales hay que ofrecerle alimentos durante los días que permanecen en el vacacional de Haina, en donde son llevados después de ser detenidos para su deportación.

El titular de la institución, Enrique García, manifestó que 700 inspectores trabajan diariamente fiscalizando, deteniendo y deportando esos extranjeros ilegales, los cuales, según dice, son tantos en las diferentes calles del país, que cuando son enviados a su nación es como “sacar una taza de agua de un río”.

García anunció la apertura de varias oficinas en pueblos del interior del país con la finalidad de tener un mayor control y agilizar las deportaciones de la gran cantidad de nacionales haitianos que entran a diario a la República Dominicana.

Explicó que no existe ninguna oficina en el país para llevar a cabo las interdicciones, lo que hace más incómodo el trabajo de los inspectores y supervisores de la DGM, los que, según el funcionario, no son dan abastos.