La migración contemporánea es el resultado del neoliberalismo, modelo económico y político del capitalismo. Por medio de crisis económicas, desprotección estatal, inestabilidad política, guerras o intereses geopolíticos, los intereses económicos fuerzan a las personas a buscar mejores oportunidades en países que los marginan y excluyen.
Este tema se abordó en la mesa redonda “¿Al borde de la crisis? Coyunturas migratorias en América Latina y Europa”, que tuvo lugar en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) y en la que expertos nacionales y extranjeros abordaron las aristas de un fenómeno social estimulado por intereses económicos a costa de los grupos sociales más vulnerables.
La profesora-investigadora del Instituto de Investigaciones José María Luis Mora, Leticia Calderón Chelius, explicó que los países receptores de migración masiva califican este fenómeno como una “crisis migratoria”, aunque responde al ajuste de los mercados que la disfrazan con un discurso negativo.
“Esta migración forzada es producto de ajustes donde los mercados movilizan a una mercancía que son seres humanos. Hay un mito, el supuesto rechazo de que los migrantes inundarán los países receptores; sin embargo, hay una intención económica para atraer mano de obra barata, masiva y joven”, explicó Calderón Chelius.














