España, uno de los principales socios comerciales de México, anunció que no participará el 1 de octubre en la ceremonia de investidura de Claudia Sheinbaum como presidenta mexicana, al considerar «inaceptable» que el rey Felipe VI no fuera invitado.

«El Gobierno de España considera inaceptable la exclusión de S.M. [su majestad] el Rey de la invitación a la toma de posesión», aseguró el ministerio de Exteriores en un comunicado la noche del martes. «Por este motivo (…) ha decidido no participar en dicha toma de posesión a ningún nivel», añadió.

Las autoridades mexicanas publicaron hace una semana el listado de personalidades que asistirán a la juramentación de la primera mujer presidenta en la historia del país.