El hielo lunar de agua será un valioso recurso para futuras expediciones de larga duración a la Luna y para mantener bases habitadas en ella. El agua podría utilizarse para la protección contra la radiación, como fuente de agua potable, o para descomponerla en sus componentes, hidrógeno y oxígeno, con el fin de elaborar combustible para cohetes, suministrar energía para uso general y proporcionar aire respirable.
En investigaciones anteriores, se encontraron indicios de hielo en las regiones de sombra permanente más extensas cercanas al Polo Sur lunar, incluidas zonas situadas en los cráteres Cabeus, Haworth, Shoemaker y Faustini.
Los depósitos de hielo en el polvo y la roca lunares (regolito) son más extensos de lo que se pensaba, según un nuevo análisis de datos de la misión LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) de la NASA.
El estudio es obra de un equipo encabezado por Timothy P. McClanahan, del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA en Estados Unidos.
En el nuevo trabajo, McClanahan y sus colegas han determinado que hay pruebas generalizadas de la existencia de hielo de agua en regiones permanentemente a la sombra situadas fuera del Polo Sur, hacia al menos 77 grados de latitud sur.
Lo descubierto en este estudio ayudará a confeccionar mapas más precisos del agua lunar y a identificar las características de la superficie que muestran dónde es probable y dónde menos probable, encontrar hielo de agua.














