Un nuevo enigma pone en duda ideas sobre la evolución del universo tenidas por incuestionables.
Una galaxia ya era sorprendentemente madura desde el punto de vista químico un poco menos de 300 millones de años después de la creación del universo, o sea cuando este tenía tan solo el 2 por ciento de su edad actual. Ese grado de complejidad química se ha venido considerando imposible para tales galaxias primordiales.
La galaxia en cuestión se llama JADES-GS-z14-0 y ha sido observada por el telescopio espacial James Webb, fruto de una colaboración internacional encabezada por la NASA, la ESA y la CSA, respectivamente las agencias espaciales estadounidense, europea y canadiense.
El nuevo análisis de las observaciones lo ha realizado un equipo encabezado por Jakob Helton, del observatorio astronómico Steward, dependiente de la Universidad de Arizona en la ciudad estadounidense de Tucson.
JADES-GS-z14-0 es, al menos por ahora, la más lejana y antigua de todas las galaxias actualmente conocidas.
El brillo de esta galaxia es sorprendentemente grande. En cuanto a su composición química, que debería ser muy pobre en cualquier elemento químico que no sea el hidrógeno ni el helio, ha resultado ser muchísimo más compleja de lo esperado. Lo más destacable de dicha composición es su gran abundancia de oxígeno, un elemento químico esencial para muchas formas de vida de nuestro planeta.














