Dibujar vestuarios para las muñecas recortables de papel (mariquitas) y confeccionar ropitas para su colección de muñecos, fue el inicio de un ministerio que Magaly Rodríguez desarrolló con un extraordinario éxito en las artes escénicas. Con los años se realizó como una experta en diseño de vestuario, trazando y confeccionando para decenas de montajes artísticos, especialmente para espectáculos de ballet, teatro musical, obras teatrales y comparsas carnavalescas.

Su trabajo más reciente, y para ella el más espectacular y completo, fue el montaje de ballet «Sueño de una noche de verano», presentado en el pasado mes de diciembre en el Teatro Nacional, una producción de su hija Alina Abreu, y que obtuvo el premio Soberano como Mejor Coreografía.