Resulta difícil decir cuándo los ancestros del ser humano actual adquirieron lo que podríamos llamar “la condición humana”. Pero sin duda, adoptar la postura erguida típica de los humanos, que contrasta con la postura encorvada habitual de los simios, es un elemento clave de la condición humana.

 

La primera reconstrucción digital de la musculatura de las piernas y la pelvis de “Lucy”, el famoso espécimen fósil de Australopithecus afarensis descubierto en Etiopía en 1974, revela que poseía la capacidad de adoptar una postura tan erguida como la del ser humano actual.

 

Esta reveladora reconstrucción digital la ha realizado Ashleigh Wiseman, de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido.

 

Wiseman ha modelado en 3D la citada musculatura valiéndose de escaneos de los restos óseos fosilizados de Lucy.

 

El Australopithecus afarensis fue un homínino que vivió en África oriental hace más de tres millones de años. Era más bajo que nosotros, tenía cara de simio y su cerebro era más pequeño que el nuestro. Sin embargo, era capaz de caminar sobre dos piernas y se adaptó a vivir tanto en los árboles como en el suelo de la sabana, lo que ayudó a la especie a sobrevivir durante casi un millón de años.

 

Llamada Lucy por la clásica canción de los Beatles «Lucy in the Sky with Diamonds», este ejemplar de Australopithecus afarensis es uno de los más completos que se han desenterrado de cualquier tipo de Australopithecus, con un 40% de su esqueleto recuperado.