Un nuevo estudio amplía la lista de lugares de fuera de nuestro sistema solar donde buscar vida al determinar que 17 planetas podrían tener océanos de agua líquida, ingrediente esencial para la vida, bajo cortezas de hielo. El agua de estos mares podría brotar ocasionalmente a través de su corteza de hielo en forma de géiseres, aunque más fríos que los de la Tierra.

 

En esos mundos, la temperatura interna necesaria para permitir la existencia de agua líquida se debería a la desintegración de elementos radiactivos y a las fuerzas de marea de sus respectivas estrellas.

 

El estudio lo ha llevado a cabo el equipo de Lynnae Quick, del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA en Greenbelt, Maryland, Estados Unidos.

 

El equipo calculó la cantidad de actividad de los géiseres en estos exoplanetas (planetas de fuera de nuestro sistema solar). Se trata de la primera vez que se realizan estas estimaciones. Los investigadores identificaron dos exoplanetas lo suficientemente cercanos a la Tierra como para que pudieran observarse signos de estas erupciones mediante telescopios.

 

La búsqueda de vida en otros sistemas solares suele centrarse en los exoplanetas que se encuentran en la zona habitable alrededor de una estrella, la franja orbital cuya distancia a la estrella hace que el calor recibido sea el preciso para permitir temperaturas ni muy bajas ni muy altas que posibiliten la existencia de agua líquida en las superficies de los planetas de la franja.

 

Sin embargo, es posible que un exoplaneta demasiado lejano y frío aún tenga un océano de agua, en este caso bajo una corteza de hielo, si dispone de suficiente calentamiento interno. En nuestro sistema solar parece haber varios casos. Los dos más claros son el de Europa (una luna de Júpiter), y Encélado (una luna de Saturno). Estos satélites tienen mares subterráneos porque su interior se calienta con el “tira y afloja” de la atracción gravitatoria del planeta anfitrión y las lunas vecinas.

 

Estos océanos subterráneos podrían albergar vida si cumplen otros requisitos, como disponer de un suministro de energía para sostener la vida, así como los elementos y compuestos que las moléculas biológicas necesitan. En la Tierra, hay ecosistemas enteros que prosperan en completa oscuridad en el fondo del mar, gracias a que están cerca de fuentes hidrotermales que proporcionan energía y nutrientes.