Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto la “cordillera neptuniana”, una nueva estructura en la distribución de exoplanetas. Este hallazgo pone de manifiesto los complejos procesos que suceden en el “desierto neptuniano” (una región con escasez de exoplanetas similares a Neptuno cercanos a sus estrellas) y la “sabana neptuniana” (región más alejada en la que estos planetas se encuentran con mayor frecuencia). Esta investigación proporciona información valiosa sobre los procesos dinámicos y atmosféricos que dominan la evolución de los exoplanetas neptunianos en órbitas cercanas.
El estudio se ha liderado desde el Centro de Astrobiología (CAB), una entidad mixta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), en España todas estas instituciones. También han colaborado las universidades de Ginebra en Suiza, Warwick en el Reino Unido, Coímbra en Portugal y París en Francia.
Para estudiar la extensa población de sistemas exoplanetarios, los investigadores analizan la distribución de los planetas conocidos en función, por ejemplo, de su radio y período orbital. A medida que aumenta el número de detecciones, esta distribución revela nuevos patrones y peculiaridades que los astrónomos intentan comprender y cuyo origen está íntimamente relacionado con los procesos de formación y evolución planetaria. Una de las regiones más desconcertantes es el “desierto neptuniano”, una ausencia casi total de planetas del tamaño de Neptuno en órbitas cercanas a otras estrellas. Se cree que esta escasez de exoneptunos calientes es el resultado de la intensa radiación estelar, la cual erosionaría sus atmósferas hasta el punto de eliminarlas completamente, convirtiendo estos planetas en esferas de hierro y rocas de tamaños planetarios. Más allá de este inhóspito desierto se encuentra la “sabana neptuniana”, una región ubicada más lejos de la intensa radiación estelar donde los planetas neptunianos se encuentran con mayor frecuencia. En esta región, las condiciones ambientales son más favorables y permiten que los planetas mantengan sus envolturas gaseosas originales durante muchos millones de años.
Una de las cuestiones más relevantes en la investigación exoplanetaria consiste en descubrir cómo y cuándo esos exoneptunos llegaron a las órbitas cercanas en las que se encuentran hoy en día, ya que las teorías de formación planetaria sugieren que estos planetas gigantes se formaron a distancias mucho mayores, más allá del desierto y la sabana, en órbitas similares a las de Júpiter y Saturno respecto al Sol.
Por lo tanto, comprender cómo se pobló el desierto y la sabana se ha convertido en una cuestión clave en la investigación exoplanetaria.














