Los aeropuertos tienen una buena exposición al sol porque no están a la sombra de edificios altos ni de árboles, y hay mucho espacio sin usar en los tejados de sus edificios, todo lo cual los convierte en un lugar perfecto para aprovechar la energía del sol. ¿Hasta qué punto serían productivos en generación de electricidad por energía solar?
Con esta pregunta en mente, un equipo que incluye a Chayn Sun y Athenee Teofilo, ambas de la Universidad RMIT en Australia, calculó la electricidad solar generada por 17.000 paneles solares residenciales en Bendigo, Victoria, durante un año. Luego, cartografió los edificios de los principales aeropuertos de titularidad pública en Australia, excluyendo las estructuras inadecuadas. Se contabilizaron 2,61 kilómetros cuadrados de espacio utilizable en tejados y azoteas. El equipo de investigación calculó muchas otras cosas, como por ejemplo el ángulo de inclinación óptimo de los paneles solares para cada aeropuerto, con el fin de maximizar la eficiencia.
Después de analizados todos los datos y realizados todos los cálculos, la conclusión es que esos aeropuertos australianos son ideales para albergar instalaciones de energía solar a gran escala. Si las poseyeran, podrían generar suficiente electricidad para energizar 136.000 hogares, evitando las emisiones contaminantes derivadas de suministrar electricidad a esos hogares mediante energías fósiles y sucias.
En el estudio, también se determinó el potencial energético de cada uno de los aeropuertos analizados. El aeropuerto de Perth ha resultado ser el que más electricidad solar podría generar.
Con esas instalaciones de energía solar, algunos de los aeropuertos no solo podrían ser autosuficientes energéticamente, sino que generarían suficiente electricidad como para que les sobrase y pudieran aportarla a la red general de suministro eléctrico de su zona.














