‘Loki’ se ha contenido. Se nota en su liberación final y en la sensación de camino recorrido que habla tanto de evolución como de camino por recorrer. Ahora bien, incluso sujeta, se acerca a la excelencia narrativa, inteligencia emocional y conjunción de factores que hiciera de ‘Bruja Escarlata y Visión’ la cima de la televisión marvelita. Dichos pasos tímidos parecían motivados por la responsabilidad y difícil tarea de construir una base sólida para el complicado concepto que va a vertebrar la Fase 4 del Universo Cinematográfico Marvel, pero ahora sabemos que escondían otra razón. Y es que de nuevo Marvel ha apostado por utilizar su escena post-créditos para lanzar un anuncio: esta serie protagonizada por Tom Hiddleston tendrá segunda temporada, un viaje ya sin cinturón en el que Michael Waldron, creador y guionista, podrá volverse verdaderamente loqui y sacar un poquito más de aquello que le hacía tan especial tras la producción (y pluma) de ‘Rick y Morty’.

Tom Hiddleston en ‘Loki’
Eso sí, a pesar de que dicho esquema argumental ha afectado a la manera en que se desarrollan los acontecimientos en ‘Loki’, este primer viaje puede presumir de empaque y carisma. Con Waldron como jefe máximo, Kate Herron a la dirección, una Sophia Di Martino magnífica y un Hiddleston más completo y brillante que nunca, esta propuesta ha logrado abrazar la fantasía desde el ideal de ese mundo mejor en el que a sus creadores les gustaría vivir. Se nota en la sutilidad, naturalidad y soltura con la que tratan temas que a muchos se les siguen haciendo bola. Con la bisexualidad y el feminismo por bandera, ‘Loki’ esconde su magia en los diálogos, pero también en el entusiasmo de la dirección y la magnífica manera en que Di Martino y Hiddleston hacen que todo se sostenga. Para los anales del UCM quedará esa escena a través de la cual esta serie explica que la sexualidad de uno es parte inherente de la persona, o aquella en la que se subraya que hasta que Loki no se hizo mujer no logró abrazar un verdadero cambio. Todo esto mientras se introduce uno de los elementos más potentes de los que dispone Marvel Studios, casa que claramente ha decidido abrazar la más absoluta anarquía para tratar de superar a Thanos. Y vaya si lo van a conseguir.

Ya en el cierre de la temporada 1 de ‘Loki’, nos encontramos con esa casi-confirmación para una de las teorías más extendida, aquella que apostaba por la llegada de Kang el Conquistador. Jonathan Majors, actor al que teníamos ya anunciado como villano principal de ‘Ant-Man y la Avispa: Quantumania’, película marvelita que se estrenará en 2023, hace su debut a dos años de dicha incursión, lo que ya de por si dice mucho del recorrido que puede marcarse su personaje. Así, aunque la variante de Majors que muere a manos de Sylvie no sea el mencionado Conquistador que viene a dar guerra, ese final que hace las veces de reseteo con el Loki de Hiddleston apareciendo en una línea temporal que vete tu a saber cuál es, en la que Mobius (Owen Wilson) no le reconoce… Apunta a un protagonismo importante. Salidos de dudas a este respecto, y teniendo siempre en mente que Kang podría ser grande pero tiene otros malvados con los que rivalizar (Valentina), ‘Loki’ subraya su importancia y cualidad de «antes y después» con dos potentes herramientas, una visual y otra sonora, que sellan el trato.