Colocando átomos de carbono en ubicaciones peculiares dentro de un conjunto de ellos, unos científicos han conseguido que se manifieste un fenómeno al que le han dado el nombre de “ferro-valleytricity” (“ferrovalletricidad”).
El grafeno es una lámina de carbono con un átomo de espesor. En esta lámina, los átomos de carbono están distribuidos formando una retícula hexagonal, que recuerda a la de un panal de abejas. Por el mero hecho de estar los átomos de carbono posicionados unos respecto de otros de esta manera, el resultado es un material con algunas propiedades asombrosamente distintas de las del carbono normal. Además, posicionando de maneras peculiares láminas de grafeno unas respecto de otras, se obran cambios adicionales, adquiriendo el material más y más propiedades llamativas.
Ahora, unos físicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos han descubierto otra propiedad sorprendente en el grafeno: cuando se apila en cinco láminas o capas, siguiendo un patrón romboédrico, el grafeno adquiere un estado “multiferroico” muy raro, en el que el material exhibe tanto un magnetismo no convencional como un tipo exótico de conducta electrónica, algo que estos investigadores han denominado “ferro-valleytricity” (“ferrovalletricidad”).
El hallazgo lo ha efectuado un equipo integrado, entre otros, por Tonghang Han, Long Ju y Zhengguang Lu.
“El grafeno es un material fascinante; ¡Cada capa que agregas te proporciona esencialmente un material nuevo!”, subraya Long Ju. “Y ahora esta es l














