Los denisovanos, llamados así por la zona de las cuevas de Denisova en el sur de Siberia donde fueron encontrados los primeros restos, son nuestros parientes evolutivos extintos más cercanos aparte de los neandertales. Los denisovanos coexistieron junto a los humanos anatómicamente modernos y los neandertales hasta hace unas decenas de miles de años.

 

Un diente humano peculiar y con una antigüedad de entre 164.000 y 131.000 años, fue encontrado hace varios años durante un estudio arqueológico en una zona remota de Laos.

 

Un equipo que incluye, entre otros, a Mike Morley, de la Universidad Flinders en Australia, y Fabrice Demeter, de la Universidad de Copenhague en Dinamarca, ha comprobado ahora que el diente perteneció a un individuo originado a partir de la misma población humana antigua reconocida por primera vez en la zona de las cuevas de Denisova.

 

Este y otros detalles descubiertos demuestran que hubo denisovanos viviendo en lo que hoy es Laos

 

Este fósil representa el primer descubrimiento de denisovanos en el sudeste asiático y demuestra que los denisovanos, en su propagación geográfica por el mundo, llegaron muy al sur; como mínimo hasta Laos.

 

Esto concuerda con las pruebas genéticas encontradas en las poblaciones actuales del sudeste asiático.