En plena pandemia, cuando el mundo se acostumbraba a trabajar en remoto, el músico Thom Yorke y el artista Stanley Donwood, autor de las portadas de Radiohead, tomaron la dirección opuesta a la mayoría y decidieron dejar de intercambiar ideas desde la distancia para iniciar un proyecto de pintura a cuatro manos.
Encerrados en un pequeño estudio e inspirados por la música de The Smile, la nueva banda de Yorke, ambos comenzaron a crear las veinte obras de gran formato que se exponen en Londres entre septiembre y diciembre, cuya autoría comparten ambos a partes iguales.
Aunque con un nuevo giro estético, las obras mantienen elementos que resultarán familiares a los aficionados a Radiohead, como las montañas estilizadas de la portada de «Kid A» (2000), las ramas retorcidas de «The King of Limbs» (2011) y los flujos de carreteras de «OK Computer» (1997).
Donwood define las sesiones artísticas con Yorke, al que conoció hace tres décadas en la escuela de arte, como una «batalla de pintura» en la que ambos acaban plasmando su personalidad sobre el mismo cuadro.














