Tras finalizar su primera campaña de exploración en la superficie de Marte, el rover robótico Perseverance de la NASA ha iniciado una segunda campaña, en esta ocasión centrada en la parte alta de un delta fluvial ubicado en el cráter Jezero.
Recientemente, el Perseverance extrajo una muestra del interior de una roca de la zona. A la roca se le ha dado un nombre, Berea, para facilitar su identificación. La muestra será analizada.
Aunque no circula agua por ese delta fluvial desde hace mucho tiempo, todavía hay huellas delatadoras de ese pasado acuático y no se descarta encontrar huellas de antiguas formas de vida, básicamente microbios.
Uno de los grandes enigmas es cómo era el clima de Marte cuando esta zona estaba cubierta de agua líquida. Dado que los carbonatos se forman debido a interacciones químicas en el agua líquida, pueden proporcionar un registro a largo plazo de los cambios en el clima del planeta. Estudiando el carbonato de la muestra extraída de Berea, el equipo científico podría encontrar datos sobre épocas de Marte de las que no se sabe nada.
Con esta última muestra almacenada de forma segura en un tubo de muestras en la panza del Perseverance, el robot de seis ruedas seguirá ascendiendo por el delta fluvial hacia el siguiente punto de interés, un sitio al que el equipo científico le ha dado el nombre de «Castell Henllys».














