Para sorpresa de muchos, un estudio reciente revela que el hielo de Groenlandia rebosa vida, tanto en la superficie como bajo ella. Hay allí organismos microscópicos que hasta hace poco la ciencia no tenía ni idea de que existieran. Incluso hay muchos indicios de que algunas de esas diminutas criaturas oscurecen el hielo y hacen que se derrita más deprisa.

 

En la capa de hielo de Groenlandia no hay plantas, y muy pocos animales. La gente rara vez viene aquí. Tan inhóspito medio es considerado a menudo como un desierto de hielo.

 

Los resultados del estudio mencionado indican que la capa de hielo de Groenlandia no es en absoluto un desierto de hielo, sino que hay mucha más vida en él de lo que se creía.

 

El equipo que ha realizado la investigación lo integran, entre otros, Alexandre Anesio y Laura Halbach, ambos de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, así como James A. Bradley, del Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GFZ)

 

Los autores del estudio han descubierto que en la capa de hielo de Groenlandia hay cuantiosos microorganismos que se han adaptado a la vida en el hielo. Y no estamos hablando de un par o tres de especies; hay varios miles de especies.

 

«Un pequeño charco de agua de deshielo en un glaciar puede albergar fácilmente 4.000 especies diferentes viviendo en él. Subsisten a base de bacterias, algas, virus y hongos microscópicos. Es todo un ecosistema que no sabíamos que existía hasta hace poco», destaca Anesio.