Los archivos donde se conservan los segundos li­bros originales del registro civil dominicano están a punto de llenarse y de ex­plotar.

Ante la falta de espa­cio para colocar estantes, están siendo usadas ca­jas plásticas, colocadas en el piso, de forma vertical, una encima de la otra.

En ese tipo de contene­dores plásticos están los libros que contienen las actas del registro civil ex­pedidas por las oficialías desde el 2014.

Esto hace más incómo­da la consulta de los li­bros, porque hay que estar moviendo los contenedo­res cada que vez que hay que hacer alguna verifica­ción.

Los demás libros co­rrespondientes al perío­do comprendido entre el 1945 y el 2014 están co­locados en estantes de metal, algunos ya están doblados y requieren ser sustituidos.

Algunos libros están tan pegados que al personal a veces le da dificultad sa­carlo del estante. Se ob­servó que algunos están en el piso, en un pasillo.

Olor a polvo
Desde que se entra a esa área se respira olor a pol­vo. No dispone de las con­diciones necesarias para proteger documentos que son de vital importancia para los ciudadanos.

Los archivos están ubi­cados en el primer nivel del edificio de la Oficina Central de Registro Civil, dependencia de la Jun­ta Central Electoral (JCE) que funciona en el Centro de los Héroes, del Distrito Nacional.

A la derecha está situado el archivo de las declaracio­nes de nacimientos, tanto oportunas como tardías, los reconocimientos de naci­miento, las transcripciones de actas y las adopciones.

En el lado izquierdo se encuentra el archivo de los matrimonios, divorcios y defunciones. La situación es similar en ambas áreas.

Cada año, las oficialías del país envían a la Oficina Central los libros segundos originales que llenan con los datos que conciernen a los diferentes actos del es­tado civil de las personas, desde el nacimiento hasta la defunción.

Allí se conservan algunas copias de libros que datan del 1800, que por su valor histórico fueron requeridos al Archivo General de la Na­ción El primer libro original se mantiene en la oficialía y ante cualquier problema por pérdida o deterioro, se consulta el segundo origi­nal.

“La institución necesita un espacio nuevo, con to­dos los estándares, similar al archivo de la nación”, re­firió la encargada del archi­vo de los nacimientos, Wan­dy Montilla, quien conoce las necesidades, pues lleva nueve años en esa función, de 27 que tiene laborando en la JCE, principalmente en el área de registro civil.

Adecuación digna
Durante su participación en el Desayuno de Listín Dia­rio, los miembros del Pleno de la JCE expusieron la ne­cesidad que tiene el órgano electoral de que se le otor­gue el presupuesto requeri­do, a fin de ejecutar impor­tantes proyectos, entre ellos en el área del registro civil, para garantizar la integri­dad de la identidad de los dominicanos.

El presidente de la JCE, Román Jáquez Liranzo, describió las condiciones en que están guardados los li­bros que conservan la iden­tidad de los dominicanos.

“A usted le da escalofrió cuando entra. La historia de nuestra identidad está a ley de una chispa, de un cor­tocircuito”, señaló el presi­dente de la JCE.

Recordó que el incendio que ocurrió antes de las elecciones del 2020 fue cerca de esa área, por lo que expresó que Dios evi­tó que se expandiera has­ta ahí.

“Necesitamos recursos para la adecuación digna del reposo de la historia de la identidad”, enfatizó.

En el encuentro en Listín Diario, los integrantes del Pleno mostraron fotos so­bre el archivo de los libros.

Luego, reporteros de Lis­tín Diario visitaron ayer el área para constatar las con­diciones en que están guar­dados.