Desde sus comienzos televisivos, medio en el que alcanzo una tremenda fama gracias a la inolvidable ‘El internado’, una de esas series que hay que ver para creer, Blanca Suárez ha ido construyendo una trayectoria realmente interesante en la gran pantalla. Ya sea en el terreno del drama, el cine romántico, el thriller o la comedia, la intérprete madrileña ha sabido mantener un nivel siempre interesante.

Así, sin dejar de lado esa pequeña pantalla para la que ha firmado alguno de sus trabajos más recordados (‘El barco’, ‘Las chicas del cable’), Suárez no ha dejado de probar suerte con personajes cada vez más alejados del estereotipo, teniendo así la posibilidad de aportar unos matices, sensibilidades e intensidades tan particulares como propias. Ah, y todo eso sin dejar de ser una de las pocas estrellas (estrellas) de nuestro cine.

En definitiva, hablamos de una actriz con personalidad y carácter que nos ha hecho disfrutar y sufrir con la misma destreza y convicción. Ya forma parte de la memoria seriéfila y cinematográfica de varias generaciones, pero, mientras tanto, Blanca Suárez sigue evolucionando, creciendo y convenciendo.