La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advierte que los populismos, en auge tanto en América Latina como en Europa, constituyen un “riesgo para la democracia”, y afirmó que, para no ser víctimas de los “cantos de sirena” de los populistas, América Latina debe reforzar y promover la democracia, construir instituciones sólidas, aumentar la transparencia y ofrecer plataformas políticas fiables.

En entrevista exclusiva, por escrito, con el Grupo de Diarios América, la jefa del Ejecutivo comunitario fija como objetivos cerrar los acuerdos con México, Chile y Mercosur, al tiempo que habla sobre la lucha contra delincuencia transnacional y la competencia con Rusia y China en el mercado latinoamericano.

P. Más allá de lo que es de todos conocido, las obvias similitudes entre las regiones, ¿cuál es la razón última del intento de la Unión Europea de reactivar el diálogo político con los países de América Latina? ¿Las reservas estratégicas de América Latina? ¿La necesidad de aliados ante el deterioro del multilateralismo mundial y el riesgo de que la Unión Europea termine siendo una potencia mediana entre dos polos?

La Unión Europea y los países de América Latina y el Caribe son socios naturales. Compartimos valores, nos enfrentamos a retos comunes y ambos priorizamos el desarrollo sostenible e integrador. Nuestras dos regiones albergan el mayor número de democracias.

Ambas defendemos el Estado de Derecho frente a la ley del más fuerte. Y la apertura y el multilateralismo frente al aislacionismo. Estas similitudes son algo que debemos cultivar, especialmente en el mundo geopolítico actual. Ya somos socios naturales, pero tenemos que convertirnos en socios preferentes. Por lo tanto, reviste la máxima importancia reforzar nuestra asociación, defender los valores que tenemos en gran estima y defender nuestra visión común de unas sociedades democráticas, libres y justas.