La sexualidad es un aspecto central en la vida de los individuos que se desarrolla y se expresa en todas las etapas de la vida.
Cuando le informamos al paciente el diagnostico de un cáncer, dada su connotación cultural, implica para el paciente o la paciente una condición de salud que potencialmente comprometerá su vida, de manera que el impacto psicológico que produce en muchos de los casos es devastador.
Este impacto no es ajeno a la sexualidad, la libido, la conducta hacia las relaciones sexuales, la motivación, etcétera. Pero esto no es todo, ya que, en muchos casos, el cáncer necesita un manejo agresivo que puede incurrir directa o indirectamente en la sexualidad de las personas, ya sea por el tratamiento médico basado en quimioterapia, radioterapia, o cirugía oncológica.
Una de las condiciones secundarias a los tratamientos es la pérdida de la imagen corporal, tales como son las derivaciones urinarias, o digestivas, cuando se extirpa una mama, la amputación de la vagina, la amputación del pene, etcétera.














