Una de las principales limitaciones de la impresión 3D actual es la falta de materiales con propiedades mecánicas avanzadas, especialmente cuando se requiere combinar flexibilidad, elasticidad y resistencia. Las resinas comerciales disponibles suelen ser rígidas y frágiles, lo que restringe su uso en aplicaciones funcionales y en sectores industriales exigentes.

Un equipo que incluye ingenieros de Hevea3D, empresa impulsada conjuntamente por POLYMAT y la Universidad del País Vasco (EHU), ha desarrollado una nueva generación de resinas para impresión 3D que permite fabricar piezas con un comportamiento mecánico comparable al del caucho industrial. La tecnología se basa en resinas poliméricas en emulsión, similares en apariencia a una pintura al agua, que pueden solidificarse mediante luz sin perder sus propiedades originales.

Este enfoque permite fabricar piezas elásticas capa a capa sin necesidad de moldes, reduciendo de forma significativa los tiempos de desarrollo, los costes asociados y la generación de residuos. Gracias a ello, es posible pasar del diseño digital a una pieza funcional en cuestión de horas, lo que supone un cambio relevante frente a los procesos de fabricación convencionales.