Al principio, escribir un libro después del 7 de octubre de 2023 le pareció una barbaridad, reconoce la autora israelí Ayelet Gundar-Goshen. «Especialmente mientras los rehenes siguen retenidos lejos de sus familias en Israel y la destrucción continúa en Gaza. Y vas a permitirte el privilegio de evadirte a un mundo diferente, a un mundo creado con tus propias palabras. Me parecía mal».

Pero llegó un punto de inflexión que hizo desaparecer sus escrúpulos: precisamente, cuando funcionarios del Gobierno israelí llamaron a boicotear libros y películas que retrataban a los palestinos de forma humana. «Para mí, fue un momento en el que pensé: espera, a la derecha, a los fascistas, les dan miedo las palabras. Realmente creen que las palabras pueden cambiar algo. Me dije, bueno, si los fascistas les tienen tanto miedo a las palabras, entonces eso quizás pueda ser también usado como arma. No para escapar de la realidad con palabras, no como evasión, sino justo al contrario. Como una forma de afrontar la realidad».