En la vida particular, así como en la de pareja, la familia suele tener un papel muy importante, y, en algunos casos hasta determinante. Algunas veces actúa como sostén y apoyo.

Sin embargo, otras veces suele convertirse en un gran desafío, sobre todo, cuando las acciones, aunque bien intencionadas, carecen de límites y, en vez de generar ayuda, generan incomodidad, pues lo que debería ser tema de dos personas empieza a sentirse como un “intruso familiar”.

Tal es el caso de Alejandra y Luis, quienes luego de dos años de relación deciden vivir juntos. Todo marchaba bien, hasta que doña Martha (la tía-madre) de Luis empezó a visitarles c