La inteligencia artificial (IA) difícilmente se vuelva una «amenaza» para la ilustración «si hay una dimensión de pensamiento y creación personal», asegura el portugués André Letria, quien cree que hoy hay «demasiadas imágenes» pero «casi nadie» las mira con detenimiento y reflexión.

La antes impensada posibilidad de que, con una oración descriptiva como comando, una herramienta de IA cree en segundos un jardín idílico, una ciudad de tintes distópicos o casi todo lo que imagine quien la emplea, ha despertado preocupación en el terreno del arte.

A lo que, con las huelgas de guionistas y actores de Hollywood en la primera plana, artistas de todo el mundo han empezado a interiorizarse sobre los riesgos, la ilustración no es ajena al debate.

Una delgada línea

De visita en Uruguay como jurado invitado del IX Premio Nacional de Ilustración -en cuyas bases se indicó a los participantes detallar si habían utilizado «algún programa de IA»-, André Letria señala a EFE que reconoce que la irrupción de la IA impacta distinto en el lado «técnico» y el «creativo» del rubro.

«Si hablamos de un trabajo m