Las huellas dactilares de las yemas de los dedos permiten distinguir entre personas. Algo comparable en cuanto a su exclusividad es lo que se ha dado en llamar la huella dactilar de cada cerebro humano.

 

Usando resonancia magnética y otras técnicas, se escanea el cerebro de una persona para cartografiar las redes cerebrales y las conexiones entre distintas áreas.

 

Al mapa cerebral de esta clase se le denomina “conectoma” y es único para cada persona.

 

El equipo de Enrico Amico, de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), en Suiza, procesa los escaneos cerebrales de esa clase para generar gráficos como el de la imagen (que representan gráficamente un resumen de la actividad cerebral de una persona a través de sus conexiones) y los analiza.

 

En su más reciente investigación, estos científicos han llegado a la conclusión de que basta escanear el cerebro mediante resonancia magnética durante 1 minuto y 40 segundos para obtener su huella dactilar.

 

Este es un período muy inferior al que hasta ahora se venía utilizando debido al desconocimiento sobre el tiempo exacto requerido. Un período menor que ese minuto con 40 segundos resulta insuficiente. Y un período mayor, innecesario. (Fuente: NCYT de Amazings)