La evolución temporal del universo, desde el Big Bang hasta el presente, está descrita por las ecuaciones de campo de la relatividad general de Einstein. Sin embargo, todavía hay una serie de preguntas abiertas sobre la dinámica cosmológica, cuyos orígenes se encuentran en supuestas discrepancias entre la teoría y la observación. Una de estas preguntas abiertas es: ¿Por qué el universo en su estado actual es tan homogéneo a gran escala?
Se supone que el universo se encontraba en un estado extremo poco después del Big Bang, caracterizado en particular por fuertes fluctuaciones en la curvatura del espacio-tiempo. Durante el largo proceso de expansión, el universo evolucionó entonces hacia su estado actual, que es homogéneo e isotrópico a gran escala, es decir, el cosmos tiene el mismo aspecto en todas partes. Esto se deduce, entre otras cosas, de la medición de la llamada radiación de fondo, que aparece muy uniforme en todas las direcciones de observación. Esta homogeneidad es sorprendente en el sentido de que incluso dos regiones del universo que estaban causalmente desacopladas entre sí – es decir, no podían intercambiar información – siguen presentando valores idénticos de radiación de fondo.
Para resolver esta supuesta contradicción, se desarrolló la llamada teoría de la inflación, que postula una fase de expansión extremadamente rápida inmediatamente después del Big Bang, lo que a su vez puede explicar la homogeneidad en la radiación de fondo.














