Un nuevo estudio ha profundizado en el alcance de los efectos que la depresión tiene en el cerebro humano.
El estudio lo ha realizado un equipo internacional encabezado por Jacob Brain, de la Universidad de Nottingham en el Reino Unido.
Con la edad, el cerebro se deteriora, pero además aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como por ejemplo la de Alzheimer. Millones de personas padecen estas enfermedades en el mundo. Toda estrategia para reducir dicho riesgo que pueda descubrirse será de gran ayuda en la prevención de esas dolencias.
Estudios anteriores apuntaban a que las personas con depresión tienen mayor probabilidad de desarrollar demencia en etapas posteriores de la vida, pero se ha debatido mucho sobre cuándo la depresión ejerce una mayor influencia, si cuando aparece en la mediana edad (entre los 40 y los 50 años) o si cuando aparece más tarde (a partir de los 60 años).
En el nuevo estudio se ha determinado que sufrir depresión se relaciona con un mayor riesgo de demencia tanto cuando la depresión aparece en la mediana edad como cuando lo hace en la vejez.
Esto resalta la importancia de reconocer y tratar la depresión a lo largo de la vida, no solo por motivos directos de bienestar mental, sino también como parte de una estrategia más amplia para proteger la salud cerebral.














