Cientos de casas afectadas en toda la geografía nacional, calles inundadas, árboles caídos, así como circuitos eléctricos, pérdidas materiales y personas trasladadas hacia lugares seguros, han sido algunas de las consecuencias que ha dejado la tormenta tropical Franklin a su paso por la República Dominicana.

Tanto en el Distrito Nacional como en el municipio de Santo Domingo Este, durante el día de ayer los diferentes barrios se mostraban poco activos, en acato a la orden del gobierno a la ciudadanía de cancelar sus labores al aire libre y permanecer en sus casas, debido al peligro que representaba el fenómeno.

Sin embargo, desde tempranas horas de la mañana no se hicieron esperar las personas que pecaban de imprudentes, saliendo de sus casas con la única intención de bañarse bajo la lluvia, aún Santo Domingo estando en alerta roja, realizando juntillas en grupo e incluso protagonizando fiestas clandestinas.