Un estudio con células madre revela que los murciélagos han desarrollado mecanismos de tolerancia a virus, un hallazgo que podría esclarecer las propiedades únicas de los quirópteros en relación a su notable respuesta contra el envejecimiento y el cáncer.
El equipo que ha realizado el estudio lo encabezan Marion Déjosez y Arturo Marin, ambos de la Escuela Icahn de Medicina, dependiente del Centro Médico Monte Sinaí en la ciudad estadounidense de Nueva York.
Entender aspectos cruciales y únicos de la vida de los murciélagos ha estado limitado hasta el momento por la ausencia de modelos celulares de estudio. Investigadores de la Estación Biológica de Doñana (EBD), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España, han participado en dicho estudio, el cual ha permitido generar las primeras células pluripotentes inducidas (iPSC) de murciélagos. Además, esta nueva metodología ha puesto de manifiesto la estrecha relación evolutiva entre murciélagos y virus. De hecho, abre la puerta a estudiar cómo los virus sobreviven, se propagan y evaden el sistema inmunitario a través de adaptaciones moleculares a sus hospedadores.
Los hallazgos del equipo de la EBD, en colaboración con un grupo adscrito al Centro Médico Monte Sinaí en la ciudad estadounidense de Nueva York liderado por los investigadores Thomas Zwaka y Adolfo García-Sastre, pueden ayudar a esclarecer cuáles son las propiedades de los murciélagos que les permiten tener una respuesta tan notable contra el envejecimiento y el cáncer.
A partir de los inventarios de refugios realizados en colaboración con la Junta de Andalucía, los investigadores Javier Juste y Carlos Ibáñez, de la EBD, seleccionaron la especie (Rhinolophus ferrumequinum) y la colonia de murciélagos más adecuada para el estudio. Con la colaboración de distintas instituciones, se consiguió la obtención de muestras y envío del material base del estudio en un tiempo récord, a pesar de las dificultades extremas del confinamiento en la primera fase de la pandemia de COVID-19.
“Nuestro estudio sugiere que los murciélagos han desarrollado mecanismos para tolerar una gran cantidad de secuencias virales, y pueden tener una relación más estrecha con los virus de lo que se pensaba anteriormente”, afirma el autor principal Thomas Zwaka. “Esto adquiere una nueva relevancia dado que se ha demostrado que muchas especies de murciélagos toleran y sobreviven a grupos de virus que provocan altas tasas de mortalidad en humanos. La razón podría ser una modulación de la respuesta inmune innata de los murciélagos, que los convierte en hospedadores asintomáticos y tolerantes de virus”, añade.














