Las marismas se encuentran entre los ecosistemas más vulnerables de la Tierra. Debido a que solo se encuentran dentro de rangos elevacionales estrechamente definidos en relación con el nivel medio del mar, se encuentran bajo una amenaza creciente por la aceleración del aumento del nivel del mar.

 

Si bien las marismas pueden responder al aumento del nivel del mar arrastrándose lentamente hacia el interior cuando existe esta posibilidad, hay investigaciones que han demostrado que algunas marismas están ganando elevación mediante la acumulación vertical de sedimentos y materia orgánica, un proceso que aparentemente las hace resilientes a la subida de los mares.

 

Sin embargo, las evaluaciones de esta resiliencia han revelado resultados contradictorios que presentan variaciones entre diferentes ubicaciones y entre las observaciones de instrumentos contemporáneos y los datos geológicos del Holoceno.

 

La causa raíz de estas discrepancias no se entiende por completo, pero es importante comprenderla para predecir el destino de las marismas frente al futuro aumento del nivel del mar.

 

Al comparar los datos de ajuste de la elevación de las marismas de 97 ubicaciones en cuatro continentes, el equipo de Neil Saintilan, de la Universidad Macquarie en Australia, ha descubierto una relación entre la acumulación de sedimentos y la subsidencia de las marismas, lo que ayuda a explicar la respuesta variable observada frente al aumento del nivel del mar.

 

Saintilan y sus colegas han encontrado que, aunque las marismas pueden acumular más sedimentos gradualmente para ganar elevación y seguir el paso a un aumento del nivel del mar relativamente lento, también pueden alcanzar un punto en el que la tasa de acreción se vuelve demasiado alta, lo que conduce a la compactación de sedimentos y la subsidencia de la marisma.