El republicano Donald Trump retomó la campaña este martes acusando a Kamala Harris de incitar a la violencia contra él, cuando la candidata demócrata a la Casa Blanca parece recuperar un ligero impulso en los sondeos.

Harris llamó al expresidente «para hablar directamente con él y manifestarle lo agradecida que se siente de que se encuentre a salvo», afirmó un alto cargo de la Casa Blanca.

La conversación fue «cordial y breve», añadió.

«Le dije lo que he dicho públicamente: no hay lugar para la violencia política en nuestro país», afirmó más tarde Harris en una entrevista con la Asociación Nacional de Periodistas Negros (NABJ).