Antes de enfermarse en abril de 2023, Gerson era un adolescente feliz que disfrutaba de un estilo de vida activo. Le encantaba montar a caballo, jugar en el río e ir a la escuela.
De repente, se enfermó tanto con fiebre y náuseas, que sus padres tuvieron que trasladarlo por carretera desde su pueblo ubicado en los bosques de Costa Rica, hasta un hospital en San José, la capital de ese país.
Al principio, los médicos pensaron que se trataba de una infección bacteriana y también notaron que su abdomen estaba anormalmente hinchado. Gerson estaba tan enfermo que lo pusieron en coma inducido con fármacos sedantes. Después de dos semanas de cuidados intensivos, se recuperó de la infección bacteriana, pero su abdomen seguía hinchado.














