El 9 de agosto llega a los cines ‘La trampa’, un thriller protagonizado un por asesino en serie en medio de un concierto de pop. Josh Hartnett es Cooper, un bombero y padre de familia con un oscuro secreto: le encanta descuartizar gente. La policía se ha enterado de que estará en el concierto de Lady Raven y han desplegado un dispositivo para atraparle, pero Cooper es demasiado carismático y bueno enmascarando para ser descubierto y comienza un juego del ratón y el gato debajo de las narices mismas de la agente que intenta descubrirle.

En su visita a Madrid hablamos con el actor sobre Cooper, la película y su faceta real como padre. En ‘La trampa’, Hartnett interpreta a un personaje que interpreta a un personaje y para ello trabajó no solo sus gestos, su voz y sus tiempos, también se preparó físicamente para que el público notase que algo en él no estaba del todo bien incluso cuando no le vemos matar ni hacer pedazitos a nadie: «Trabajé mucho el físico, gané todo el músculo que pude para parecer enorme. Esa chaqueta amarilla y fea que lleva está fuera de lugar. El propio jersey creo que es siniestro y raro, pero además tiene un reloj carísimo que un bombero no llevaría. T