Jimmy Bauer no se aflige cuando vuelve a tocar el penoso episodio que protagonizó en noviembre del 2010 al intentar traficar a Estados Unidos 88 cápsulas de heroína alojadas en su estómago, situación por la que tuvo al borde de la muerte.
El joven aprendió una lección de oro, y a casi nueve años de aquel funesto día, de vivir un calvario, dos operaciones, cuatro años de prisión, perder un tiempo precioso y atravesar años de recuperación, el bachatero asegura ser un hombre nuevo, y más ahora que ha retomado su carrera artística y ha lanzado el tema “Quédate todo el día”, una fusión de pop, merengue y tecno.
A pesar de haberse perdonado y de recibir el apoyo de su familia, vital para su recuperación, a Jimmy no le gusta recordar su pasado, y ha preferido dejar esos años atrás, enterrar esos momentos difíciles, vivir de lo aprendido y aprovechar las oportunidades que tiene ahora.
De ese día, 9 de noviembre del 2010, ha decidido no hablar. “Trato de no recordar eso, porque esos recuerdos me atrasan y no me dejan avanzar. El pasado ya lo superé”, asegura.
De esa experiencia lo más difícil, dice, es que nada se iguala al tiempo perdido, “el no poder estar con mi familia, eso me dolió mucho, pero también fue muy triste el no poder ejercer mi pasión, que es la música”.
La lección
Definitivamente que ese error marcó para siempre la vida de Jimmy Bauer, quien todavía respira profundo, analiza y brevemente relata: “Fueron demasiadas emociones juntas. Eso marcó toda mi familia, error que cometí solo por el deseo de continuar con una carrera. Lo que aprendí marcó mi vida y supe que no debemos desesperarnos, tomar otros caminos que nos lleven al borde del fracaso, dar malos pasos y llevarnos a la oscuridad”, reflexiona.
Prosigue diciendo que eso fue un punto negativo y que logró convertirlo en positivo, pero que la lección más importante que le dejó esa situación fue a esperar el momento y a no desesperarse.
La prensa de ese entonces recogía las declaraciones del cantante en donde confesó que se vio tentado a traficar con drogas por la ambición de continuar invirtiéndole a su carrera artística.
El valor de la familia
En medio del proceso la presencia de su familia fue lo que le dio fuerzas para no desmoronarse y no caer en el abismo, desde entonces, el valor de la unión familiar tuvo otro sentido para el cantante.
“Para nadie es un secreto que fueron los momentos más amargos y difíciles de mi vida, pero si algo importante aprendí es el valor de la familia. De no ser por el apoyo de mi familia no hubiera podido levantarme. Aquí también fueron importantes los amigos que no me dejaron solo y que me enseñaron que siempre habrá tiempo para levantarse”.
Otro aspecto que valora Jimmy Bauer es la vida espiritual; recuerda que antes no estaba bien espiritualmente, y que quizás el no tener una vida espiritual fue lo que lo llevó a cometer ese grave error.
“Cuando uno da un tropiezo como el que tuve es cuando reconoce los valores, que si no está bien espiritualmente es difícil estar bien. Esa es una de mis mayores experiencias y es que sin Dios no hay nada, con Dios todo se puede”, subraya.
Después de todo, el bachatero espera que su experiencia sirva para que otras personas no comentan los mismos errores que él. “Creo que esa experiencia dejó en mi vida un gran aprendizaje y el más importante es que si estás bien con papá Dios todo saldrá positivo”.
Jimmy cuenta que también recibió el respaldo del público y de la prensa. “Si algo bueno ha tenido mi carrera ha sido el apoyo y el cariño de la gente, incluyendo de los medios de comunicación. Ese respaldo motivó a querer continuar en la música, entendía que debía volver y experimentar a ver qué pasaba”.














