Amy Schumer llevaba tiempo ganándose su lugar en el mundo de la comedia en Estados Unidos con monólogos y su programa de sketches, pero la película ‘Y de repente tú’ supuso su definitivo salto a la fama en 2015. Su perfil se disparó y se volvió una de las cómicas más ubicuas en los años siguientes. Estaba en todas partes, pero su pico de popularidad duró más bien poco.

Schumer siempre fue una figura polémica por su marca de humor sin filtros, lo que la llevó a granjearse muchos enemigos y a recibir una cantidad de odio desproporcionada en comparación a sus colegas masculinos. La humorista volvió en 2022 para presentar la ceremonia de los Oscar junto a Wanda Sykes y Regina Hall. Su labor en la gala no le sirvió para reconciliarse con sus detractores, sino que estos se volvieron incluso más en su contra, especialmente por un chiste a costa de Kirsten Dunst, en el que Schumer hacía como que no la conocía y la llamaba «relleno de asiento».