Ya llevamos cinco días en Jamaica. El propósito principal de nuestra visita a este país era participar del V Camporee Interamericano Conquistadores en Misión, un evento que realiza la Iglesia Adventista del Séptimo Día cada cinco años en países de Interamérica. Sin embargo, el espíritu aventurero y el deseo de turistear nos movieron a conocer más la ciudad donde estábamos.
El segundo día planificamos una salida espontánea con un taxista local que llegó al lugar del campamento. Harolyn, una de mis compañeras, se acercó hasta donde el señor y con su buen dominio del idioma le preguntó a dónde podíamos salir y por cuánto él nos llevaba.
Michael, nombre del chofer, nos dijo que por unos US$60.00 nos llevaría hasta el pueblo de Falmouth y nos regresaría al Estadio Trelawny, lugar donde acampábamos.
A la mañana siguiente estábamos listos para el recorrido. Nos paramos en una plaza comercial, allí entramos a varias tiendas, compramos unas medias jamaiquinas, fuimos al supermercado local, probamos los famosos snacks picantes y luego nos detuvimos en una pizzería para comer.
Caminamos alrededor de 30 minutos hasta llegar a la icónica Iglesia de San Pedro. Con un estilo colonial, esta edificación tiene la particularidad de que en sus alrededores descansan algunos cuerpos. ¡Sí! Tiene un cementerio en el patio.














