La guerra en Oriente Medio continuaba en múltiples frentes el lunes: Estados Unidos e Israel atacaron objetivos militares en la capital iraní, Israel intensificaba su campaña contra combatientes de Hezbollah en Líbano e Irán respondía con un ataque con drones que obligó al cierre temporal del aeropuerto de Dubái.

Los temores a una crisis energética mundial persistían, aun cuando un pequeño número de barcos pasaba por el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital por donde normalmente se transporta una quinta parte del petróleo mundial.