ELGRAFICODELSUR.COM.–  En cualquier momento de nuestras vidas, mucho más en días de vacaciones queremos disfrutar en familia y entre amigos de lugares al aire libre, por lo que muchos eligen ir a la playa o a la piscina.

Pero ¿podemos ir a la playa o a la piscina y entrar al agua después de haber sufrido un Ictus o Accidente Cerebrovascular (ACV).

El fisioterapeuta, Valerio Sarmati, explicó algunos asuntos de este tema dirigido a la recuperación y rehabilitación después de un ACV, respetando estrictamente el enfoque de las contraindicaciones médicas.

Considerando que el Ictus es el resultado de un accidente vascular, una exposición prolongada al sol y al calor no es lo más apropiado

Consultar a su médico de familia que está consciente de las condiciones específicas de cada caso sería lo más apropiado, destacó Sarmati.

¡Cuidado en la playa!

La elección de la playa debe ser racional y teniendo en cuenta las dificultades especificas del paciente.

No todas las playas están equipadas o preparadas para el acceso con la silla de ruedas o para caminar con la ayuda del bastón.

“Tenemos que considerar que caminar sobre la arena puede cambiar la habilidad que logramos cuando caminamos por rutas lisas y pavimentos.

Particularmente hay que poner atención al tobillo, que a menudo es la sede del problema conocido como supinación, es decir, la exagerada rotación del pie durante el apoyo en el suelo, determinando el contacto con la parte lateral del pie con el usual riesgo de distorsiones”, explicó el especialista en rehabilitación neurocognitiva, método Perfetti.

El segundo de los aspectos que mencionó hace referencia a la carga, lo que pudiera hacer más difícil caminar por la playa.

“ Otra consideración para tener en cuenta al  caminar sobre la arena de playa es aquel de la carga, de hecho, la carga representa uno de los aspectos del paso que se recuperan más tardíamente y apoyar la carga del cuerpo sobre un terreno, siempre variable como la arena, hace que la experiencia del caminar sea más difícil”.

En atención a estos consejos, se recomienda elegir un establecimiento de playa adecuado a cada  exigencia.

Baño de playa

Sarmati, especialista en la rehabilitación post ictus y de enseñar a los familiares de ocuparse ellos mismos de la recuperación de su familiar  desde casa, considera que la rehabilitación en el agua no es la decisión más correcta para la recuperación tras un Ictus, “pero aquí estamos hablando de la posibilidad de poder pasar un día agradable en la playa”, aclaró.

Dicho esto, comentó que la mayor parte de las experiencias reportadas hasta ahora por sus pacientes hemipléjicos, quienes se aventuraron a disfrutar de un día de playa, fueron positivas.

“El hombre tiene una relación muy profunda con el agua, especialmente con el mar. Todos hemos tenido experiencias con el agua y personalmente considero favorable que el paciente se confronte de nuevo con ese ambiente de playa.

Sin duda alguna, allí tiene la posibilidad de experimentar movimientos innatos, podrá hacer movimientos que sólo estando el agua podrá hacer, por consiguiente sumergirse de nuevo en un contexto rico de experiencias pasadas, al cual hay que aprovechar, lo encuentro estimulante desde el punto de vista cognitivo y entonces motor.

Como señalábamos anteriormente, un aspecto más o menos difícil de recuperar es la carga durante el paso, por esto, si el mar está calmado y no hay particulares corrientes, el paciente puede experimentar una mayor estabilidad durante el paso, precisamente por el hecho de manejar menos peso gracias a la ayuda del agua.

El único inconveniente de considerar durante el baño en el mar es la temperatura, a menudo percibida como muy fría y fastidiosa.

Este aspecto es fácilmente previsible, en cuanto ya han tenido experiencia de este fenómeno durante la ducha.

Las alteraciones de la percepción, de hecho, rinden el contacto con varias temperaturas del agua, que no son siempre agradables.

Además como sabemos el frío aumenta momentáneamente el hipertono (tensión muscular exagerada y permanente cuando un músculo está en reposo)”, apuntó el docente italiano.

En la piscina

Para el caso de la piscina, es diferente, dice Sarmati presidente del Grupo “Ictus Emiplegia Onlus”.

Asegura que es una de las preguntas más frecuentes que realizan a través de su sitio web.

“En cuanto a la información que me solicitan, no es como en el caso de la playa,  que son relativas a un evento aislado como puede ser la simple ida de vacaciones, pero si informan la posibilidad de realizar la rehabilitación tras haber sufrido un Ictus o ACV  y me doy cuenta, que los mejores resultados se obtienen con la rehabilitación neurocognitiva.

Con la rehabilitación neurocognitiva el paciente es llevado gradualmente a regresar al tacto con el ambiente, a través de la recuperación de las funciones principales de la toma y el camino.

Como decíamos anteriormente, el agua es un ambiente interesante, en el cual experimentar y vivir experiencias diferentes a aquellas cotidianas, pero este no es nuestro ambiente natural y por lo tanto no es posible acoplarnos al ambiente de manera fructífera y cercana a nuestras exigencias.

Todavía la rehabilitación en el agua en general no es mal tolerada por los pacientes, entonces podemos decir que si no tenemos manera de realizar la rehabilitación neurocognitiva y estamos obligados a depender de una rehabilitación tradicional, la fisioterapia en el agua es entre los males, el menor, siempre si no es muy muscular y entonces perjudicial con respecto al hipertono y a la recuperación general”.

Valerio Sarmati es un fisioterapeuta italiano pionero en el desarrollo de la telerehabilitación en el ámbito neurológico y más específicamente de la rehabilitación post accidente cerebrovascular.

La creación de su modelo de telerehabilitación se basa en la participación de la familia en los cuidados del paciente hemipléjico.

Fundó el “Gruppo Ictus Emiplegia Onlus”, una organización sin fines de lucro en Italia para la tutela de las familias afectadas por accidentes cerebrovasculares, con la finalidad también de difundir en el territorio nacional la rehabilitación neurocognitiva según el método Perfetti.

Su misión es poner al alcance del mundo entero los beneficios de la rehabilitación neurocognitiva, entendiendo que un ACV no afecta los músculos sino al cerebro.