Los métodos tradicionales de impresión 3D de alimentos suelen requerir pasos adicionales de postprocesado, lo que puede dar lugar a un resultado con sabor pobre, una forma imperfecta e incluso una posible contaminación microbiana.
Buscando una solución para estos problemas, un equipo encabezado por Connie Kong Wai Lee, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST) en China, ha desarrollado un sistema dotado de inteligencia artificial que combina simultáneamente la impresión por extrusión con el calentamiento por infrarrojos, para cocinar durante la impresión alimentos intrincados a base de almidón.
Utilizando calentadores de grafeno para cocinar, los científicos controlaron con precisión el proceso de cocción, garantizando que los alimentos a base de almidón conservaran su forma y su calidad previstas.
Este avance ofrece soluciones potenciales a los problemas de la pérdida de la forma deseada, el empobrecimiento del sabor y el riesgo de contaminación microbiana.
Además abre nuevas y prometedoras vías para hacerle más llevadera la alimentación a personas con ciertos problemas alimentarios, incluyendo pacientes de disfagia, a quienes les resulta muy difícil y doloroso tragar comida.
La nueva tecnología ofrece una solución versátil para diversos sectores, desde mejorar la personalización de las comidas en residencias geriátricas satisfaciendo necesidades dietéticas especiales, hasta permitir experiencias culinarias creativas en restaurantes.














