El río Colorado —que no siempre ha discurrido por la región del Gran Cañón— quizá comenzó a abrirse paso a través de su cauce actual tras el desbordamiento de un antiguo lago hace aproximadamente 5,6 millones de años, según se ha determinado en un nuevo estudio.

La investigación la ha llevado a cabo un equipo encabezado por John J. Y. He, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos.

Los resultados del estudio sugieren que el desbordamiento del lago fue más determinante que otros procesos, como el flujo de aguas subterráneas o la erosión, a la hora de definir el curso actual del río.

Aún se conoce poco sobre el momento y los mecanismos que llevaron a la integración del río Colorado en el Gran Cañón, así como su papel en la formación del cañón. Las pruebas geológicas indican que el río Colorado ya existía en lo que hoy es el oeste de Colorado hace unos 11 millones de años; sin embargo, no salió del Gran Cañón siguiendo su curso actual hasta hace unos 5,6 millones de años, lo que deja un vacío significativo en la historia temprana del río.

Estudios anteriores han sugerido que la integración del río en su curso actual implicó una historia compleja y en varias etapas de erosión y captura del cañón. Una de las hipótesis principales es que una serie de cuencas cerradas albergó en su día grandes lagos que se fueron llenando y desbordando gradualmente, hasta conectar finalmente los sistemas de drenaje aislados en un sistema fluvial continuo que llegaba hasta el océano. Formaciones geológicas como la Formación Bidahochi se han interpretado como evidencia de dicho sistema de paleolagos, lo que respalda la hipótesis del desbordamiento; sin embargo, estas conclusiones han venido siendo objeto de controversia.