Un equipo de científicos de la Universidad de Granada (UGR) en España ha conseguido dar un nuevo paso en la investigación de la enfermedad de Chagas, una grave enfermedad parasitaria que afecta a más de 8 millones de personas en todo el mundo y para la que actualmente no existe un tratamiento.
Los investigadores han logrado esclarecer cómo los exosomas (nanovesículas extracelulares) liberados por el parásito responsable de la enfermedad de Chagas pueden atacar a las células cardíacas, provocando así una de las afecciones más frecuentes de la enfermedad. Este hallazgo podría ser de una enorme utilidad para el diseño de nuevas terapias frente a esta enfermedad.
Cada año se diagnostican en todo el mundo 300.000 casos nuevos de la enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana, responsable de una mortalidad de en torno a 15.000 casos. Hoy día se considerada como una de las enfermedades olvidadas más importantes por su gravedad y extensión actual a nivel mundial.
La enfermedad, producida por el parásito Trypanosomacruzi, se transmite a través de insectos infectados, y es capaz de producir graves alteraciones intestinales y cardíacas. Los exosomas son nanovesículas liberadas por las células que juegan un importante papel en la transmisión de componentes biológicos en el contexto fisiológico y patológico.
El estudio, liderado por el catedrático Antonio Osuna, director del Instituto de Biotecnología de la UGR, ha conseguido demostrar cómo dichas vesículas aisladas a partir del parásito son capaces de afectar a las células sanas, alterar su movilidad, y favorecer la entrada del mismo.














