La hepatitis viral continúa siendo una de las principales causas de enfermedad hepática crónica en el ámbito global y una amenaza directa para la salud pública.

Con motivo del Día Mundial de la Hepatitis, que se conmemora cada 28 de julio, se intensifica el llamado a la prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno para evitar complicaciones graves como cirrosis cáncer de hígado.

De acuerdo con Mirna Fonfrías, gastroenteróloga de IntraCare Center, esta enfermedad, provocada por diversos virus (tipos A, B, C, D y E), puede afectar a personas de todas las edades. Sin embargo, los tipos B y C son los de mayor preocupación debido a su capacidad de volverse crónicos y causar daño progresivo al hígado, muchas veces sin presentar síntomas durante años. Esta evolución silenciosa incrementa el riesgo de desarrollar cáncer hepático si no se interviene a tiempo.