Hasta los 27 años, Henry Matos vivía una vida normal, pero un aparatoso accidente en una bicicleta lo dejo postrado en una silla de ruedas que hoy, 15 años después, al parecer, se ha convertido en una sentencia de muerte.
Este dispositivo de apoyo le ha generado úlceras que lo obligan a constantes ingresos en el hospital. También lo han sometido a cuantiosos procedimientos.














