Hasta los 27 años, Henry Matos vivía una vida normal, pero un aparatoso accidente en una bicicleta lo dejo postrado en una silla de ruedas que hoy, 15 años después, al parecer, se ha convertido en una sentencia de muerte.
Este dispositivo de apoyo le ha generado úlceras que lo obligan a constantes ingresos en el hospital. También lo han sometido a cuantiosos procedimientos.
“Cada semana el doctor viene de Santo Domingo y para costear todo me hace un aproximado de 30,000 pesos semanal con el proceso de limpieza y todo eso”, sostiene Matos al referirse al sistema Vac colocado en su cuerpo para ir eliminando el exceso de fluidos y ayudar a sanar las heridas que tiene a nivel de los glúteos, una en cada lado.
Hasta el momento s














